Después de casi tres semanas, el líder koreano Kim Jong-un reaparece en público

Después de 3 semanas de ausentarse de la esfera pública, el líder norcoreano, Kim Jong-un, reapareció hoy viernes en público para inaugurar una fábrica de fertilizante. Esta aparición descarta los rumores que habían corrido sobre su estado de salud -o incluso su muerte- tras su ausencia de varias conmemoraciones oficiales. Las imágenes que ha distribuido la agencia estatal norcoreana KCNA lo muestran sonriente, cortando el lazo inaugural y charlando en actitud relajada con funcionarios de la nueva planta.

Cuando Kim cortó el lazo y dio por inaugurada la fábrica, los asistentes a la ceremonia -varios centenares, según las fotos que ha distribuido la agencia- “estallaron en clamorosos gritos de ‘¡hurra!’ por el Líder Supremo, que encabeza la marcha general de todo el pueblo para lograr la gran causa de la prosperidad”, asegura KCNA.

Un vídeo emitido en la televisión norcoreana muestra a Kim, vestido de negro, a su llegada a la enorme fábrica, saludado por un público enfervorecido que agita banderas norcoreanas y pompones de flores. Camina aparentemente relajado, sin necesidad de ayuda. Está acompañado de altos cargos que, a diferencia de ocasiones anteriores y del público general que asiste al acto, se muestran sin mascarilla protectora. Una de las opciones que se barajaban sobre la desaparición de Kim era que el líder se hubiera aislado para protegerse de la pandemia de coronavirus, aunque oficialmente Corea del Norte no ha reconocido ningún caso hasta el momento.

Kim Yo-jong, hermana menor y brazo derecho del mandatario, le acompañaba como suele ser habitual en las salidas públicas del líder.

En los decorados para la ceremonia se tuvo buen cuidado en incluir la fecha, el 1 de mayo, aparentemente para que no quedara duda de que no se trataba de tomas de archivo. Las imágenes también mostraron al dirigente mientras fumaba, algo que contrasta también los rumores de que padeciera algún tipo de enfermedad respiratoria.

La elección de una fábrica de fertilizante para la reaparición de Kim no deja de ser significativa, en un país donde la autosuficiencia alimentaria no está garantizada. En su despacho, KCNA destaca que la planta ayudará a establecer “una base sólida para la economía socialista autosuficiente, y desde luego aumentará la producción de grano”.

Durante su visita, Kim “especificó tareas detalladas para la gestión y operación de la planta, incluida la toma de medidas exhaustivas para proporcionar las materias primas que permitan normalizar la producción de fertilizante de fósforo, hacer que el proceso de producción se estabilice y se preste “especial atención a la protección medioambiental”.

El líder norcoreano, de 36 años, no había sido visto en público desde el día 11 de abril, cuando presidió una reunión del Politburó del Partido de los Trabajadores en la que su hermana fue confirmada como miembro suplente de ese organismo dirigente. Desde entonces había faltado a la ceremonia para conmemorar el aniversario del nacimiento de su abuelo y fundador del régimen, Kim Il-sung, el día 15 de abril, una de las fechas más simbólicas en el calendario de este país. También había dejado de asistir a los actos del aniversario de la fundación de las Fuerzas Armadas, el día 25.

El digital Daily NK, gestionado principalmente por desertores norcoreanos en el Sur, fue el primero en publicar que Kim había sido operado del corazón, por problemas relacionados con su peso, su hábito fumador y su carga de trabajo. Poco después, la cadena de televisión CNN citaba a una fuente estadounidense que aseguraba que los servicios secretos de ese país seguían cuidadosamente informes que indicaban que la salud del dirigente podría estar “en grave peligro” tras una operación. Hace una semana, la agencia Reuters publicaba que una delegación china, entre la que se encontraban médicos militares, había viajado a Pyongyang para asesorar al Gobierno norcoreano en torno a la salud de Kim. Una revista japonesa iba más allá y daba al mandatario por muerto.