En Pereira, de la protesta al vandalismo

Las noches del pasado miércoles y de ayer jueves en el área Metropolitana Pereira Dosquebradas han sido de miedo. El vandalismo se tomó el centro de Pereira y los sitios estratégicos de Dosquebradas. Las acciones de las autoridades han sido insuficientes frente a la fuerza de la turba.

Mientras la jornada de protesta durante el día del miércoles fue en relativa calma, cuando empezaba la noche, encapuchados hicieron de las suyas violentando establecimientos comerciales en diferentes zonas de la ciudad, taponaron vías con la quema de llantas y el Viaducto César Gaviria Trujillo cerrado en los dos sentidos, solo por mencionar algunos hechos.

Al igual que el miércoles, la mañana y la tarde del jueves se mantuvo en una tensa calma. Al llegar la noche se repitieron los hechos, pero con mayor rigor. El local donde funcionan los cajeros electrónicos de la oficina principal de Davivienda en Pereira fue apedreado y posteriormente incendiado por los vándalos. Lo mismos ocurrió con la sucursal de ese banco en Plaza del Sol de Dosquebradas. Locales de reconocidas droguerías de Pereira fueron atacados, lo mismo ocurrió con por lo menos dos sedes de las tiendas D1 y estaciones de Megabus. Una planta de confecciones ubicada en la Popa  en Dosquebradas también fue atacada, pero la rápida acción del cuerpo de vigilancia evitó que se llegara a mayores. El Peaje de Cerritos fue asaltado y por minutos tomado por los vándalos. Muchas de las personas que transitaban por el Viaducto César Gaviria Trujillo, fueron víctimas de atracadores. “Mucho cuidado al paso por el viaducto, están robando billeteras, celulares, joyas y lo que lleven” fue el llamado preventivo que una mujer hacía a través de redes sociales.

“Una cosa es la protesta, que es válida, en momentos difíciles frente a propuestas impopulares del gobierno, y otra es el vandalismo que se despertó en la ciudad. La protesta es un derecho, pero el vandalismo es un delito, que debe ser perseguido y castigado” señaló un empresario de la ciudad.

Ante ese panorama caótico, la fuerza pública resultó insuficiente para controlar tantos frentes de desorden, al tiempo que actuaban con extrema precaución para evitar excesos de autoridad. Incluso actuaron con más contundencia los vándalos que la misma Policía. El llamado que agritos hacían personas a través de las redes sociales, para sacar al ejército que controlara lo que sucedía, no fue atendido, por prudencia.

Mientras tanto, el gobierno de la ciudad y del departamento analizan en mesas de crisis lo que sucede, para tomar las medidas necesarias, que por un lado no se tipifique violación al derecho de protesta; y por el otro no se permitan las acciones delictivas como las ocurridas en las noches anteriores. No se descarta que, en el transcurso de las horas, este viernes, se adopten medidas drásticas para evitar nuevos desmanes en Pereira y Dosquebradas, incluso es posible que se declare el toque de queda día y noche..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *