Trump fue hospitalizado

Horas después de haber sido diagnóstica por Covid-19, el presidente de los Estados Unidos,  Donald Trump, fue trasladado ayer viernes al hospital militar Walter Reed, en Bethesda (Maryland), para recibir la atención médica correspondiente.

El médico que le atiende, Sean P. Conley, afirma que el mandatario se encuentra “fatigado”, pero de buen ánimo, y ha sido medicado con un cóctel de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron, un tratamiento experimental.

Cerca de la media noche, un nuevo comunicado del médico señaló que el mandatario no requería oxígeno suplementario pero, en consulta con otros especialistas, habían decidido iniciar la terapia de Redemsivir, el único fármaco para tratar la covid-19 aprobado por las instituciones competentes estadounidenses y europeas.

 

La portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, señaló que los síntomas de Trump son leves, pero pasará “unos días” en el centro médico, ubicado a unos 30 minutos de Washington, como medida de “precaución”.

 

El presidente salió de la residencia oficial sobre las seis y veinte de la tarde (hora de Washington) por su propio pie, vestido con traje y corbata, saludó a la prensa con un pulgar hacia arriba y se subió al helicóptero Marine One, que le trasladó al centro médico.

Con 74 años de edad, el magnate neoyorquino se encuentra en el grupo de riesgo por la covid-19, y su peso, 110 kilogramos, incrementa su vulnerabilidad al virus.

 

Al poco de llegar al hospital, la cuenta de Twitter del presidente publicó un breve mensaje suyo, grabado en vídeo desde la Casa Blanca, en el que tranquiliza sobre su estado. “Quiero dar a las gracias a todo el mundo por el increíble apoyo. Voy al hospital Walter Reed. Creo que voy muy bien, pero vamos a asegurarnos de que las cosas se solucionen. La primera dama va muy bien. Muchas gracias, nunca lo olvidaré”, afirma.

El viernes terminó sin apenas información precisa sobre su estado de salud. Según fuentes cercanas al presidente, citadas por The Washington Post, Trump tiene algo de fiebre, tos y congestión nasal, entre otros síntomas. Melania Trump también sufre algunos síntomas, como tos y dolor de cabeza, pero de momento no ha requerido atención hospitalaria.

LA CAMPAÑA

El contagio del republicano, a un mes de las elecciones, supone un vuelco mayúsculo en la campaña. Todos los actos previstos para los próximos días han quedado suspendidos, algunos se han aplazado y otros se celebrarán en formato virtual. También ha quedado en el aire la celebración del segundo debate con el candidato demócrata, Joe Biden, que estaba previsto para el 15 de octubre. El vicepresidente, Mike Pence, que se ha sometido a una prueba, con resultado negativo, sí seguirá adelante con la campaña republicana. La Casa Blanca ha recalcado que en absoluto es necesaria una “transmisión de poder” al número dos del Gobierno como establece la Constitución para los casos en que un mandatario quede incapacitado.

 

Trump está siendo tratado con “una dosis de ocho gramos del cóctel de anticuerpos policlonales Regeneron”, según el comunicado de su médico. Es un tratamiento experimental elaborado por la compañía farmacéutica Regeneron y, según algunos expertos, es el remedio más prometedor de los conseguidos hasta ahora para tratar este nuevo virus.

El presidente también está tomando zinc, vitamina D, famotidina, melatonina y aspirina. El cóctel que se le suministra no ha sido autorizado por la Agencia estadounidense del Medicamento (la FDA, en sus siglas en inglés), pero la entidad pública puede permitir su uso puntual estudiando caso por caso.